Page 1
Ollie estaba sentada en su habitación. Abrazó a su osito de peluche. “¡No quiero ir al dentista!” dijo. El osito solo sonrió. Ollie se sentía nerviosa.





Ollie, que le tiene miedo al dentista, tiene una visita divertida y amigable que la ayuda a perder su temor.
Ollie estaba sentada en su habitación. Abrazó a su osito de peluche. “¡No quiero ir al dentista!” dijo. El osito solo sonrió. Ollie se sentía nerviosa.
Mamá dijo: “¡La Dra. Mia es muy amable! ¡Contará tus dientes como si fueran estrellas!” Ollie parpadeó. “¿Estrellas?” preguntó. Mamá asintió. “¡Sí, estrellas!”
En el consultorio del dentista, ¡Ollie vio una pecera! Las burbujas hacían “glug glug”. Los peces nadaban en círculos. Ollie se rió.
La Dra. Mia dijo: “¡Hola, Ollie! ¡Vamos a buscar tus dientes brillantes!” Le mostró a Ollie un espejo diminuto. “¿Ves?” dijo.
Ollie abrió bien la boca. La Dra. Mia contó: “¡Uno, dos, tres… diez dientes brillantes!” Ollie sonrió de oreja a oreja. “¡Tengo estrellas!” dijo.
Después, la Dra. Mia le dio a Ollie una calcomanía. “¡Eres muy valiente!” dijo. Ollie la pegó en su vestido. “¡Gracias!” exclamó con alegría.
De camino a casa, Ollie abrazó a mamá. “¡Volveré!” dijo. El osito también sonrió. ¡Ahora, a Ollie le encanta ir al dentista!